El liderazgo implica compromiso

“¿Quién es exactamente la “empresa”?”, preguntó uno de mis clientes, un vicepresidente, a sus colegas durante un taller sobre liderazgo.

Tratando de explicar lo que él concebía como un líder, el vicepresidente comentó que se encontraba muy emocionado cuando comenzó a trabajar como gerente en esa empresa; pero al paso del tiempo, se sentía cada vez más frustrado con su empleo. Su nuevo cargo le permitía comprender mejor el funcionamiento de la empresa, pero también le daba la posibilidad de observar grandes cambios que debían realizarse y anomalías graves por corregir. No dejaba de quejarse y repetirse: “¡Esta empresa tiene que organizarse!”

Mucho tiempo consideró a la empresa como una “cosa”, una entidad externa e independiente de él, y constantemente culpaba a los altos directivos por los problemas que se presentaban en la oficina.

El vicepresidente continuó narrando: “Cuando asumí el cargo de vicepresidente, comprendí que la empresa no era ni remotamente una “cosa”, la empresa era yo. Yo era la empresa”.

Fue en ese momento que dejó de ser un directivo para convertirse en un líder. Ya no esperaba que alguien se ocupara de resolver los problemas de la empresa y asumió sus obligaciones de líder: se responsabilizó de la situación y planteó soluciones, en lugar de culpar a los demás y quejarse.

Los líderes eficientes se comprometen plenamente con el liderazgo y las obligaciones que éste implica pues a fin de cuentas lo que está en juego no son ellos, sino los clientes, los empleados, los accionistas y las comunidades en que realizan sus operaciones.

Llegar a ser un líder implica apropiarse de un nuevo cargo, consiste en pensar y actuar de manera diferente, además de modificar las prioridades.

Esto implica también que ya no es factible ser un observador pasivo en la organización; se debe ser proactivo y trabajar cada día por hacer que las cosas mejoren. Estén consientes o no, los líderes que aceptan el cargo se comprometen a cumplir dichas obligaciones.

Mi trabajo como investigador y consultor me ha permitido reconocer las nuevas expectativas que se tienen con respecto a los líderes y las obligaciones que les corresponden. He aquí lo que los líderes de hoy y mañana deben ser capaces de hacer:

1. Adoptar el objetivo común y comprometerse con la estrategia.

El líder debe comprender la estrategia de su organización y el papel que él desempeña en su desarrollo. Debe hacer que los miembros de su equipo adopten el objetivo común y se comprometan con la estrategia a fin de ofrecer un valor agregado a los clientes, los accionistas y la sociedad.

2. Adoptar una perspectiva global.

El líder debe definir su papel y lo que para él representa el éxito a nivel de la empresa. De este modo, colaborará con el resto de la organización en favor de los clientes y de la empresa misma. Los líderes de su organización deben adoptar una misma perspectiva global empresarial y reconocer que conforman “una empresa”.

3. Fomentar las relaciones.

En el entorno actual en que todas las personas se encuentran interconectadas y son interdependientes, las relaciones sociales cobran más importancia que antes. El líder debe dedicar el tiempo necesario a conocer a las personas que influyen en el funcionamiento de la organización, tanto dentro como fuera de ella. Las relaciones sociales que entable deben estar basadas en la confianza y la transparencia.

4. Dominar lo complejo y lo incierto.

El contexto comercial actual se vuelve cada vez más complejo y obliga a las empresas a afrontar diversos desafíos. La misión del líder consiste en dirigir los esfuerzos y ayudar a los empleados a manejar en forma adecuada la incertidumbre y el estrés que produce dicha complejidad.

5. Formar a los líderes del mañana.

El líder debe dejar a su empresa un legado de liderazgo formando líderes capaces que en el futuro podrán consolidarán la empresa aún más.

6. Ser un modelo de los valores de la organización.

El líder no debe velar sólo por sus intereses personales o los objetivos de su equipo. La visión, los valores y las metas de la organización pesan más que el orgullo y el beneficio personal. El líder debe mantener el equilibrio entre la humildad y la confianza en sí mismo, además de plantearse metas altas en materia de liderazgo pues los líderes mediocres ya no tienen cabida.

Analice la lista anterior para determinar si responde satisfactoriamente a cada una de las obligaciones que le impone su actual cargo de líder.

FUENTE: VINCE MOLINARO «LAS CLÁUSULAS DEL LIDERAZGO»