Entre todos los patrones comunes que me he encontrado trabajando con personas hay uno, muy particular, que comparten muchos managers y directivos: aferrarse al temor y disfrazarlo de firmeza. Entonces, comentarios tales como “si no pones mano dura…” ó “hay que ser firme para que no te pasen por arriba” suelen ser lo más frecuentes.

Claro, esta forma de dirigir personas tiene un beneficio: el aseguramiento del cumplimiento de la tarea. Lo que no suelen ver son sus costos. Poner foco en los resultados y olvidarse de las personas tiene sus consecuencias: la motivación es volátil (por lo que se deberán efectuar muchas acciones para elevarla una y otra vez), la creatividad y la innovación son prácticamente inexistentes y por supuesto, los niveles de confianza y compromiso están por el suelo. ¿Sabes la cantidad de dinero que se están perdiendo?.

En mi opinión, liderar con vulnerabilidad es una forma de liderazgo que potencia, no sólo con el ejemplo sino por contagio. Liderar con vulnerabilidad significa que confío y que a veces puedo salir lastimado, traicionado…. significa que estoy abierto y por lo tanto, disponible a ser transformado… esto implica habitar la incertidumbre (mientras que el miedo nos ofrece la supuesta garantía de un futuro con certezas).

Liderar con vulnerabilidad significa que confío y que a veces puedo salir lastimado, traicionado…. significa que estoy abierto y por lo tanto, disponible a ser transformado…

En los procesos de coaching ejecutivo suele ser un aspecto a trabajar ya que si bien, a simple vista parecería que estos managers o directivos se encuentran en una posición inamovible no son tontos, es decir, perciben los costos de sus acciones y la escasez de resultados en sus equipos / organizaciones. He tenido el privilegio de acampar a varios ejecutivos que con “lágrima, sudor y sangre” lograron emprender esta transformación con excelente resultados.

Aunque son varios los factores que deben considerarse, entendemos que un estilo de management / liderazgo centrado en las personas es totalmente posible y necesario.

Muchas gracias.

EZEQUIEL PONCE IOVINE
Directo EADEE Transfomational Learning
Escuela de Coaching Profesional y Consultora Organizacional